Reforma migratoria
El presidente Barack Obama lo admitió: tiene demasiado en el plato. Una ley de inmigración este año sería practicamente imposible de llevar adelante. Las prioridades: reformas en el sistema de salud, el sistema financiero y la ley de energía.
Y aunque el presidente Obama enumera la reforma al sistema migratorio como un tema que tiene que ser tratado a largo plazo, no oculta que incluso el próximo año haya otras prioridades a ser tomadas en consideración antes de un tema que suele traer consigo mucha controversia, y que es, si se quiere, un alborotador de sentimientos por naturaleza.
Cierto es que hay estadounidenses que consideran que el gobierno debe ser más duro con el tema de la seguridad y el traspaso de las fronteras de personas cuyas “intenciones” nadie conoce.
Otros piensan que quienes cruzan las fronteras arriesgando sus vidas por conseguir una mejor forma de vida, son injustamente tratados (o maltratados) y alqunas veces, incluso explotados por quienes conocen el desespero de esta gente en conseguir sobrevivir. Pero lo que más parece preocupar a miembros del estamento politico son las elecciones de medio término. Por todos es conocido que el voto hispano puede ser decisorio.
Primera minoría en el país, no hay duda de que aquellos que aspiren a una reelección, deben medir mejor las consecuencias de molestar a la fuerza electoral hispana. Sin embargo, nadie puede perder de vista al creciente número de conservadores que han sido movilizados por la sensación de pérdida que algunos prominentes personajes del ala radical conservadora han exacerbado.
Les dicen que la razón de que pierdan empleos es la gran cantidad de “latinos” que están “usurpando” esos trabajos, también argullen que si el sistema de salud está quebrado es porque los hispanos lo usan y abusan, ello entre miles de fantasías y exageraciones de la realidad.
Entonces, una reforma migratoria en el 2010 suena menos posible todavía que este año.
Este año, el presidente debe aprovechar el capital político que tiene para aprobar su reforma de salud, y no es poco el alboroto que ha generado, tambien requiere aprobar una ley de reforma financiera para evitar que una nueva debacle en este sector, por la irresponsabilidad de los grandes de Wall Street y los débiles controles del gobierno, se lleve en los cuernos los esfuerzos por recuperar la economía del país.
La ley de energeía solo tiene chance de ser aprobada en un senado controlado por la mayoría democrata. No se sabe si el año entrante, esta mayoría continuará, especialmente después de ver cómo los números en las encuestas siguen bajando.
Quizás al presidente Obama no le importe lo que digan las encuestas, bien por él.
Pero no creo que los senadores y diputados del Congreso tengan la misma opinión, sobre todo porque no será el presidente quien se tenga que medir en las próximas elecciones.
Así que con este panorama, la reforma migratoria parece un tema nada difícil de ser pospuesto. Incluso para un presidente que es considerado un inmigrante ilegal, como el mismo ha bromeado ser, según un grupito de seguidores de las teorías conspiratorias que sugieren que el presidente Obama no nació donde su certificado de nacimiento dice que nació.
Congreso de vacaciones: El congreso estadounidense está oficialmente de vacaciones de verano. Antes de irse, aprobaron la nominación de Sonia Sotomayor como tercera mujer, primera hispana en la Corte Suprema de Justicia. Felicitaciones nuevamente a la jueza Sotomayor.
Aprobaron también antes de partir, la extensión del programa efectivo por su chatarra, que tanto alivio ha traído al deprimido mercado automotriz. El billón de dólares puesto originalmente no duró más de una semana por lo que tuvo que ser extendido. La recuperación ha sido inmediata. Otro tema que dejaron más o menos preparado, fue el de la reforma de salud. Aprobada por los comités de ambas cámaras.
Se preparan para el debate al regreso de las vacaciones legislativas.
Hasta la próxima semana, protéjase del calor y tome mucho líquido.
Roselena Ramírez

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