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Terremotos: miedos regados

April 15, 2010 OPINION, Reginaldo Atanay Comments Off

Nuestro querido planeta Tierra está siendo estremecido por una serie de temblores  los cuales, según geólogos, son “ajustes” de fosas, montañas y otras  manifestaciones que se esparcen debajo de la corteza terrestre.

Entre los religiosos, hay quienes dicen que lo de los terremotos, es “castigo” de Dios. Pero muchos más niegan que Dios sea un castigador.

Mientras que otra gente  cuyo intelecto se solaza en ambientes esotéricos, aseguran que tales movimientos telúricos obedecen a cargas excesivas de energías negativas, provocadas por los malos pensamientos, lo que disgusta a los seres Elementales de la Naturaleza. … Continue Reading

Contra EE.UU y la OEA: ¡Pa’lante!

March 4, 2010 OPINION, Reginaldo Atanay Comments Off

Parece ser que el petróleo de Venezuela (no del presidente Hugo Chávez) tiene algo que ver con algunos  movimientos políticos que se hacen, y otros más que se intentan hacer, en el vecindario de Latinoamérica.

Acaban de inventarse una nueva organización concebida en Caracas y parida en Cancún, para agrupar a todos los países de Latinoamérica.

Es un plan para dejar en la soledad americana a Estados Unidos y al Canadá, pero principalmente a Estados Unidos.

En ese meneo se hace evidente el interés y la mano de Chávez, que quiere demoler a Estados Unidos.

La molesta al ex golpista  venezolano que su colega de Colombia, Álvaro Uribe, no sea parte de su coro.

Y  que “no se le apriete el pecho” para decirle algunas verdades al engreído jefe de estado de Venezuela, quien pretendiendo empuñar la espada de Simón Bolívar, con lo que brega es con una mandarria inmoral, con el fin de aplastar a toda gente, grupo o gobierno que no armonice con sus locuras.

Chávez vende petróleo a buen precio a algunos países, y regala derivados del petróleo a pobres estadounidenses, en su afán demagógico de hacerse el líder de los latinoamericanos, y pretendiendo calzar las botas del ex dictador cubano Fidel Castro Ruz.

Pero en su Venezuela, hay hambre y escasez. Irrespeto a las leyes e imposición, a rajatabla, de la voluntad del que, aunque elegido en urnas,  ya se comporta como dictador… ¡Y lo es!

Se verifica ahí el viejo dicho aquel de “Claridad afuera, y oscuridad en la casa.”

El invento de una nueva organización latinoamericana, con el objetivo de hacer desaparecer a la Organización de Estados Americanos (OEA), tiene en sus entrañas una marca de odio, y afán desestabilizador. Y de resentimiento.

La OEA, como toda organización humana, tiene sus defectos; pero también tiene sus virtudes muchas.  Y durante su existencia, ha realizado muchas, muchas acciones que han beneficiado a sus miembros de Iberoamérica.

Se intuye que el nuevo grupo que están formando con la maquinaria económica-política de Chávez, y que planean ponerlo a funcionar en unos  o dos años, no va a tener el éxito que se espera.

Y es que se ve, aunque quieran meterlo en las sombras, el propósito principal de ese invento, que es dejar solo a Estados Unidos. Pero olvidan que pese al denunciado “imperialismo” norteamericano, es en este país donde surten efecto y ventajas todos los negocios que  diseminados en la América de habla castellana, portuguesa y francesa.

En Estados Unidos es donde abundan los compradores y vendedores de todo cuanto necesita un humano para vivir, y todo, regido por leyes. Por leyes que tienen que respetar tanto los gobernantes, como los gobernados;  no como sucede en algunos países -Venezuela, por ejemplo- en donde se hace la voluntad de una sola persona y algunos de sus incondicionales.

El insulto de Chávez al Presidente Uribe, de mandarlo pa’l carajo, dice mucho de lo que se cuece en el interior del presidente venezolano. Y de su engreimiento.

Tras meter la pata con el insulto proferido a Uribe, Chávez lo reconoció, pero  para no dar su brazo a torcer completamente, hizo lo que hizo su amigo cubano, Raúl Castro, quien le echó la vaina del disidente muerto a Estados Unidos.

Tanto la actitud de Chávez, como la de Castro, avivan el célebre discurso del embajador de Panamá Guillermo Cochez, ante la OEA, en diciembre pasado.

Cochez, refiriéndose al caso del depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya, comenzó su discurso citando el caso hipotético de un hombre al que le era infiel su esposa.

Dijo que el caso podría pasarle a un socialdemócrata, o a un comunista; que el socialdemócrata, al descubrirlo, le diría a la mujer que la perdonaba, pero que no lo volviera a hacer. Y que el comunista…  iría  a tirarle piedras a la Embajada de Estados Unidos.

Por Reginaldo Atanay

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